Las emociones pueden reflejarse a través del paladar

10 febrero, 2019 Desactivado Por Editor

Para nadie es un secreto que el gusto y el olfato, son los sentidos del recuerdo. Comer algo que nos haya representado una emoción en unos pocos años atrás, va a hacer que recordemos ese momento y lo volvamos a sentir como si no fuese pasado el tiempo. O no necesariamente tienes que comerlo, el olor también puede causar ese efecto.

Les pasa que de pronto hueles alguna comida que te hacía tu abuela, que te gustaba mucho y vuelves a recordarla. Eso se debe a que, a través de la comida, se pueden comunicar sentimientos. Es una vía de comunicación no verbal, refleja el cariño con el que ha sido realizado. La cocina puede lograr muchas cosas que muchos terapeutas y personas especializadas en bioneuroemoción, consideran que son de gran ayuda.

A través de la cocina, dentro de cualquier área, se pueden alimentar nuestros sentidos. Sentidos que conocemos muy bien, pero que no utilizamos completamente. La cocina lo que hace es establecer esa conexión entre nuestros sentidos con las emociones. Es cierto que la conexión se puede establecer incluso mucho antes de comer. Sucede mucho cuando vas a comerte algo que te resulte realmente agradable, como un dulce preferido.

Al imaginarte que estarás saboreando esa comida, comienzas a salivar, a sentir felicidad. Esas son nuestras emociones trabajando junto a los sentidos. Luego interviene la vista y el olfato, al mirar y oler ese delicioso manjar frente a tus ojos, se comienzan a segregar una gran cantidad de hormonas que generan en ti un estado de felicidad y deseo.

Hasta que finalmente el gusto hace presencia para dejar por sentado lo que, con la mente, la vista y el olfato ya habías venido trabajando mucho antes de comer. Los profesionales de la cocina consideran esa experiencia en algo muy serio, es por eso que no todos los que les gusta cocinar pueden ser chef. Primeramente, porque ser chef es un arte. Es el arte más impecable que basados en la explicación anterior, ofrece una experiencia sinigual de conexión con los sentidos y las emociones en cada comida.

Un buen Chef tiene la capacidad de llevarte al cielo o al infierno si se lo propone. Pero cabe destacar, que todas las recetas que conocemos en estos días, han pasado por un proceso de perfeccionamiento durante años. Han sido el resultado de mucho ensayo y error de muchos profesionales de la cocina. Todo para conseguir el resultado final que no es más que la aprobación de las personas.

Es por eso que la gastronomía no es una profesión sencilla, ya que la forma en la que se relaciona el ser humano con la comida es realmente compleja. No cualquiera puede comprender esa complejidad y hacerla suya para realizar un trabajo que represente el sentimiento de comer y sentir al mismo tiempo. Lo ideal es que, si tienes en mente dedicarte a este fino arte, sepas todo el trabajo que tienes por delante. Que este fino arte se demuestra a través de la vocación, que es cuando tu cuerpo, tu mente y tu corazón están en sintonía con lo que haces.